Un esguince o torcedura es, una lesión de los ligamentos que unen dos huesos que forman una articulación. Estos ligamentos están formados por fibras muy resistentes, pero cuando se fuerzan hasta el límite o realizan un movimiento muy brusco y excesivo, se rompen o se estiran en exceso, la articulación duele y se inflama. Si la lesión es tan importante que el ligamento ya no puede estabilizar la articulación en su posición y los huesos se desarticulan, se trata de una luxación.
Causas
Generalmente, los esguinces se producen cuando una articulación se mueve a una posición antinatural ya sea por una caída, torcedura o golpe. El ligamento que recubre los huesos que une se estira por encima de sus posibilidades hasta la distensión, desgarro o rotura. Se producen generalmente en los tobillos, muñecas, vértebras cervicales y dedos de las manos.
Síntomas
Los principales síntomas de los esguinces son:
- Dolor articular o muscular: la completa o no funcionalidad de la articulación depende directamente del nivel de dolor de la misma.
- Inflamación: aunque la zona dañada sufra una hinchazón, ésta no afecta a la articulación, al contrario que las luxaciones y fracturas, que deforman y desplazan la articulación de los huesos.
- Rigidez articular: es común tener dificultad para mover la articulación dado que puede sentir dolor.
Hematomas: tienen lugar en la zona inflada, y se produce al romperse algún vaso sanguíneo. Los hematomas pueden desplazarse y extenderse por la zona afectada, además de ir cambiando de color conforme va desapareciendo.